
Las descomposiciones numéricas son las parejas de números que forman un total: 4 y 1 hacen 5; 6 y 4 hacen 10. Aprenderlas consiste en entender que los números están formados por partes más pequeñas y que un mismo total puede dividirse de distintas maneras.
Cuando los niños las conocen bien, sumar y restar deja de ser contar con los dedos y pasa a ser, sobre todo, ver.
Por qué los colegios les dan importancia
El objetivo de aprendizaje de Número en Inglaterra (Early Learning Goal) incluye recordar de forma automática las descomposiciones hasta 5, incluidas las restas, y algunas parejas que suman 10, incluidos los dobles.
El programa Mastering Number del NCETM (Reino Unido), que va de Reception a Year 1 y Year 2, busca asentar en todos los niños unas bases firmes de buen sentido numérico.
Entender antes de memorizar
Memorizar sin entender suele ser frágil. Empieza con objetos reales: cinco coches de juguete, algunos en el garaje y otros fuera. ¿Cuántos hay fuera? ¿Cuántos dentro? Luego muévelos. El total sigue siendo cinco mientras cambian las partes.
La guía sobre matemáticas tempranas de la Education Endowment Foundation (Reino Unido) recomienda usar materiales manipulativos y representaciones como esta para construir la comprensión.
Formas de practicar jugando
- Diez dedos: levanta siete. «¿Cuántos están bajados?».
- Marco de diez con una caja de huevos: recorta una caja con diez huecos, llena algunos con macarrones y pregunta cuántos están vacíos.
- Esconder y adivinar: pon seis botones en la mesa y esconde algunos bajo un vaso; ¿cuántos se esconden?
- Bolos: diez bolos. ¿Cuántos han caído y cuántos siguen de pie?
- Busca el diez: con cartas numeradas, encontrad parejas que sumen diez.
De lento a rápido
Al principio tu hijo contará para encontrar la parte que falta, y está bien. Con muchas repeticiones cortas y amables, muchos empezarán a saberlo sin más. Los dobles (2 y 2, 5 y 5) suelen recordarse primero y sirven como puntos de apoyo útiles.
