
Las familias bilingües a menudo temen que dos idiomas confundan al niño o retrasen su lectura.
Lo que muestra la investigación con niños bilingües es tranquilizador y va en sentido contrario: crecer con más de un idioma es una ventaja cognitiva, y la confusión que temen los padres suele ser leve y pasajera.
La lectura, en concreto, se transfiere. Mucho de lo que un niño aprende sobre cómo funciona la letra impresa en un idioma le ayuda en el otro.
Por qué dos idiomas ayudan
Los niños bilingües suelen desarrollar una fuerte conciencia metalingüística, la capacidad de pensar sobre el propio lenguaje, que favorece la lectura.
Y los cimientos de la lectura, sobre todo la conciencia fonémica (oír los sonidos de las palabras), se trasladan en gran medida de un idioma a otro. Un niño que oye los sonidos en un idioma lleva esa habilidad al otro.
Mezclar palabras de ambos idiomas al empezar a hablar es normal y no es señal de confusión; suele ordenarse solo.
Formas prácticas de cuidar ambos
- Mantén cada idioma rico y constante; un enfoque habitual es un progenitor, un idioma, o un idioma en casa.
- Lee en voz alta en los dos idiomas. Los cuentos construyen vocabulario y amor por los libros en cada uno.
- Valora de forma explícita el idioma de casa o de origen: los niños perciben qué idiomas se aprecian.
- No te preocupes si la lectura en el segundo idioma empieza un poco más tarde; las habilidades se transfieren.
Qué esperar
Al principio, el vocabulario de un niño bilingüe en cada idioma por separado puede parecer algo menor que el de un compañero monolingüe, mientras que su vocabulario total sumando ambos suele ser igual de amplio o mayor. Cualquier vaivén inicial tiende a igualarse.
Si tienes una preocupación real sobre el desarrollo del lenguaje, en cualquiera de los dos idiomas, un logopeda que conozca el bilingüismo es la persona adecuada a la que preguntar.
